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Flores preservadas, frescas o secas… ¿Cuál de ellas te gusta más?

Hace algún tiempo nadie tenía ninguna duda sobre qué tipo de flores elegir para su boda o para cualquier evento que tuviera que organizar. Sin duda, la hegemonía de las flores frescas estaba clara y no le dábamos demasiadas vueltas a este asunto. Pero, hoy en día, tenemos varias opciones entre las que elegir, según […]

Hace algún tiempo nadie tenía ninguna duda sobre qué tipo de flores elegir para su boda o para cualquier evento que tuviera que organizar. Sin duda, la hegemonía de las flores frescas estaba clara y no le dábamos demasiadas vueltas a este asunto.

Pero, hoy en día, tenemos varias opciones entre las que elegir, según los gustos y preferencias de cada uno.

Como en todo, en el mundo de las flores también nos van marcando tendencias y cada temporada nos indican qué tipo de flor, de qué color, tamaño, etc… es lo que se lleva. Pero en Momentos con Alma, como siempre, consideramos que la moda la llevamos cada uno de nosotros dentro y al final, es mucho más especial elegir algo que nos llegue, que sea afín a nosotros mismos y con lo que nos sintamos a gusto y representados.

Hoy os queremos contar un poco las diferencias entre los tres tipos de flores que nos ofrece en la actualidad el mercado, por si os puede ayudar a decidiros por unas u otras.

En primer lugar, hablaremos de las flores naturales o frescas. Estas no pasan nunca de moda, son aquellas flores que no tienen ningún tratamiento, se cortan directamente, se conservan en agua y tienen un tiempo relativamente corto, dependiendo siempre de la flor elegida. Hay que tener en cuenta que cuando queremos flor natural en nuestros centros o ramos, no podemos elegir en todas las temporadas la flor que más nos guste, ya que hay algunas que solo las encontramos en algunos momentos puntuales del año.

Pero también hay que valorar que la caída, la textura y el aroma que tiene una flor natural no lo vamos a tener en el resto de casos. También hay que valorar el tema del presupuesto ya que la flor natural resulta más económica, una vez más dependiendo de la flor elegida, que la preservada.

Otra opción son las flores secas, que no hay que confundir con las preservadas. Estas son flores naturales o frescas que se dejan secar. El proceso de secado es un poco lento y la mejor manera de hacerlo es cortarlas cuando mejor están y colgarlas boca abajo en algún sitio donde haya poca luz y humedad. Son flores muy frágiles y hay que tratarlas con mucho cuidado porque se rompen fácilmente.

Hay que tener en cuenta que no todas las flores se pueden secar, además el color y aroma de la flor se pierde bastante con respecto a la fresca. La ventaja de este tipo de flores es que duran mucho más que las naturales, y cuando decimos mucho, nos referimos a 3 o 4 años en perfecto estado, sin apenas cuidados. A partir de ese momento, pierden algo de consistencia y color, pero se siguen manteniendo sin problema.

Por último, os queremos contar un poquito de las flores preservadas, tan de moda en los últimos tiempos. Estas son flores naturales cortadas en su mejor momento y sometidas a un tratamiento especial para que se conserven perfectamente.  La técnica consiste en un tratamiento con glicerina y otros compuestos vegetales y se le añade un líquido preservante que mantiene la flor perfecta con su color y aroma. Pueden durar muchos años en perfectas condiciones y son muy flexibles y mucho más resistentes que las flores secas.

En su contra, por contaros un poquito de todo, nos encontramos con que,  si lo eliges como ramo para tu boda, hay que tener cuidado si hace calor o hay algo de humedad, porque podría segregar algún líquido de los químicos que se utilizan en su tratamiento y podría manchar el vestido. También debéis saber que su precio es más elevado que el de los dos tipos anteriores, debido al trabajo que lleva su preparación y a la perdurabilidad de las flores. Y, aunque la mayoría de las flores se pueden someter a este proceso de transformación en preservada, hay algunas flores que aún no admiten esta técnica, por eso es importante que sepáis que tipo de ramo y flor queréis para vuestro día y os dejéis asesorar por profesionales.

Solo añadir que debéis estar seguros de que elijáis el ramo o centro que elijáis, será una gran elección, porque cualquier situación acompañada de flores del tipo que sea, pasa de ser normal a extraordinaria.